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Actualizado: 2026-08-28
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Alejandro, cocinero aficionado: "Eché por error a las croquetas almendra rallada en lugar de pan rallado; espectacular"
24 ago 2026, 6:01 · 18 min
<p>El programa Herrera en COPE, en su sección 'La Hora de los Fósforos', ha abierto los micrófonos a los oyentes para compartir esos errores culinarios que, por azar o necesidad, se convirtieron en platos estrella. Las historias, compartidas con el comunicador Alberto Herrera, demuestran que un despiste en la cocina puede dar lugar a una receta memorable.</p><p>Uno de los testimonios más llamativos ha sido el de Fernando, un oyente que se define como "reincidente". Mientras preparaba una carne en salsa para una cena de Fin de Año, se percató de que no tenía nata para rematar el plato. La solución fue inesperada: "Necesitaba una grasa para finalizar esta salsa, y lo que encontré fue una cajita de bombones en la nevera, y rematé la salsa de verduras con chocolate". El resultado fue un éxito tan rotundo que sus amigos ahora le piden que la prepare.</p><p>Una situación similar vivió Pilar, a quien se le pasó el tiempo de cocción de una ensaladilla congelada. Lo que era una "masa informe horrible" se transformó en un plato de éxito. "Cogí la ensaladilla, la pasé por el pasapuré, le añadí dos hojas de gelatina y dos huevos batidos", relató. Lo horneó en un molde y el resultado fue un "pastel de verduras fantástico" que encantó a sus hijos, servido con mayonesa y tomate frito.</p><p>La nostalgia marcó la historia de Alejandro, quien recordó las croquetas de su abuela Josefina. Un día, por error, usó almendra rallada en lugar de pan rallado para rebozarlas. "Os puedo decir que es algo espectacular", afirmó Alejandro, quien compartió la anécdota como un homenaje a su abuela y a esas "cocineras de la vieja escuela". Sugirió que una mezcla de almendra y pan rallado podría ser "todavía mejor".</p><p>Desde Venezuela, otra oyente compartió una historia de ingenio surgida de la necesidad durante la crisis de 2015 en Margarita. Tras recibir una gran cantidad de sardinas regaladas por pescadores, su marido las coció de más en la olla a presión. Con paciencia, separaron las espinas, licuaron la carne con huevos y la cocinaron en la sartén hasta que quedó compacta, "como carne picada". La sirvieron con espaguetis y sus hijos "hasta ahora creen que nosotros preparamos carne molida".</p><p>Otros oyentes también han compartido sus creaciones accidentales. Ana relató cómo su madre se olvidó de añadir el ingrediente principal, los puerros, a una "empanada de puerros", y aun así fue un éxito. Por su parte, Juan Carlos, de Córdoba, mejoró un arroz al añadirle por error un majado de ajo y perejil y una lasaña al verterle zumo de naranja destinado a un bizcocho, creando sabores que su familia ahora le pide expresamente.</p><p>Estos hallazgos fortuitos recuerdan a grandes hitos de la gastronomía. En el programa se mencionó cómo el famoso pastel de cabracho de Juan Mari Arzak surgió en 1971 de un error, al intentar emular recetas francesas. De forma similar, el sándwich nació de la necesidad del conde de Sandwich de comer sin dejar de jugar a las cartas, pidiendo carne entre dos rebanadas de pan.</p><p>Las experiencias de los oyentes de COPE ponen de manifiesto que la creatividad culinaria no siempre nace de la planificación. A veces, un olvido, la falta de un ingrediente o un simple despiste pueden ser el origen de un plato que perdura en el recetario familiar, convirtiendo un error en una deliciosa tradición.</p>
María, auxiliar de enfermería: "En Alemania me dieron un remedio para la diarrea, Coca-Cola desipada con mantequilla en un pan muy tostado, sin llegar a quemarlo; a las 24 horas desaparece"
21 ago 2026, 9:07 · 15 min
<p>El programa ‘Herrera en COPE’, con Sofía Buera al frente, ha dedicado su espacio matinal a recopilar los remedios caseros más curiosos y transmitidos de generación en generación por los oyentes. Frente a situaciones cotidianas de salud donde muchos buscan trucos para que una afección estomacal o la diarrea del viajero no arruine las vacaciones, la sabiduría popular ofrece todo tipo de soluciones singulares.</p><p>Entre todas las aportaciones destaca la llamada de María, una auxiliar de enfermería que ha vivido muchos años en Alemania. La oyente ha relatado que allí conoció una fórmula tradicional para cortar problemas digestivos severos: Coca-Cola sin gas acompañada de pan muy tostado con mantequilla, un truco que asegura haber aplicado con éxito a sus hijos y familiares.</p><p>María ha detallado cómo prepara esta combinación casera al explicar: "Le quito el gas con una servilletita, le hago su pan tostado muy tostadito, no quemado, le echo su buena ración de mantequilla y es 24 horas diarrea quitada". La oyente ha remarcado que, al igual que existen pautas cuando no se tiene suero y se recurre a una limonada alcalina casera con elementos comunes, este método le ha permitido frenar episodios de gastroenteritis en cuestión de horas.</p><p>El teléfono de ‘Herrera en COPE’ ha recogido otros testimonios llamativos, como el de Gregorio, quien utiliza un diente de ajo contra el herpes labial: "En cuanto empiece a picar, te lo untas dos o tres veces al día y eso no prospera; en dos días desaparece". Por su parte, Ana ha explicado un método heredado de su tatarabuela a base de compresas higiénicas, Vicks VapoRub y hojas de laurel adheridas a los pies durante dos noches para mitigar dolores articulares en rodillas y espalda.</p><p>Las picaduras de avispa también han tenido protagonismo con la llamada de Manuel, quien ha defendido una mezcla inmediata de saliva y tierra de maceta aplicada en la zona afectada. "En cuestión de un minuto te se va el dolor y te se va todo", ha afirmado con contundencia sobre la rapidez de este recurso.</p><p>Para las rozaduras provocadas por el calor o la playa, Pepe ha sugerido aplicar aceite de oliva con una gasa, mientras que José Benito ha desvelado la "pomada de la hiedra" que elaboraba su madre con aceite de oliva y cera de vela de iglesia para tratar quemaduras de freidora. La botica tradicional sigue despertando interés entre quienes buscan alivio en el día a día, del mismo modo que la farmacia investiga cómo prevenir la resaca tras una noche de excesos.</p><p>El programa ha cerrado el bloque con casos insólitos como el de Francisco, quien asegura que colocar cebollas silvestres de Baena partidas por la mitad bajo la cama alivia las almorranas sin contacto directo. Tras repasar trucos como el uso de leche o agua para quitar manchas de sangre, el equipo de Sofía Buera ha despedido el tramo entre risas antes de dar paso a los contenidos de actualidad.</p>
Kiara, vecina de Badajoz indignada: "Odio a las personas en las piscinas que se meten agua en la boca y la echan. Me da mucho asco"
20 ago 2026, 8:15 · 23 min
<p>El programa Herrera en COPE, en su sección 'La Hora de los Fósforos', ha abierto el debate sobre los 'vecinos infernales' de verano, esas personas cuyas actitudes en playas, piscinas o terrazas molestan al resto. El comunicador Alberto Herrera y sus colaboradores han puesto sobre la mesa las primeras quejas, como la de aquellos que no respetan el espacio personal al subir la marea o los que se colocan excesivamente cerca en una barra de bar o en el cine a pesar de haber sitio de sobra.</p><p>Sin embargo, ha sido la llamada de Kiara, una oyente desde Badajoz, la que ha centrado la conversación en dos comportamientos que califica de "asquerosos" y muy extendidos. La oyente ha manifestado su hartazgo con una costumbre que observa con frecuencia en las piscinas y que le provoca un profundo rechazo.</p><p>La primera queja de Kiara apunta directamente a "la gente que se mete agua en la boca y la echa" mientras nada o bucea. "Me da muchísimo asco", ha sentenciado, asegurando que es una práctica más común de lo que parece. "Fijaros, de verdad que hay más gente de lo que tú te crees que lo hace", insistió la oyente, abriendo, según sus palabras, "una ventana al mundo" para los comunicadores del programa, que no habían reparado en la frecuencia de este hábito.</p><p>La segunda denuncia de la oyente pacense está relacionada con la anterior: la falta de higiene de quienes no se duchan antes de meterse en la piscina. Según Kiara, algunos lo justifican diciendo que quieren "notar el cambio entre el agua y lo de fuera". Ella ha sido tajante en su réplica: "Pero por dios, por dios, qué asco, dúchate, porque luego hay gente que se mete ese agua en la boca, o sea, que es asquerosa".</p><p>Al testimonio de Kiara se han sumado otras muchas quejas de los oyentes. Jorge ha expresado su intolerancia hacia quienes usan altavoces con la música alta, especialmente si es reguetón. "La música es algo particular, íntimo, que cada 1 tiene que escuchar con sus auriculares, sobre todo en un lugar como la playa o una piscina", ha defendido Jorge, quien se declara "enamorado de la música de Julio Iglesias".</p><p>La invasión del espacio vital es otra de las grandes batallas del verano. Leonor, desde Madrid, ha compartido su incomprensión hacia la gente que "se te pone, pero al lado, al lado, al lado" en la playa habiendo sitio de sobra. Una situación que, según los colaboradores, se agrava cuando esas mismas personas, al sacudir la toalla, te llenan de arena. La solución, para algunos, pasa por delimitar el espacio, como un socorrista que usaba conos o las cuerdas de la pandemia, generando consenso en el estudio: "Somos pro parcelas en playa".</p><p>Alejandro ha llevado esta queja al extremo, describiendo a las familias de "30 o 40 personas con una megaestructura" que ocupan la primera línea de playa. Por su parte, Ignacio ha criticado a "la gente que habla muy alto en lugares públicos", ya sea en persona o por teléfono, calificándolo de "desconsideración y mala educación".</p><p>Las malas experiencias no se limitan a la arena o al agua. María Luisa ha relatado un episodio "escatológico" en un restaurante de playa, donde un comensal le estornudó la comida en la cara mientras masticaba con la boca abierta. "No soporto es la gente que mastica el chicle o mastica la comida con la boca abierta, le metería un ladrillo en la boca", ha afirmado con rotundidad.</p><p>Mamen ha compartido dos vivencias personales muy duras. La primera, el encontronazo con un señor en una terraza que reaccionó de forma muy agresiva cuando le pidió que no fumara, a pesar de explicarle que estaba operada de un tumor de lengua y de pulmón. La segunda, su recuerdo de los "corrillos de criaturas chillando" y el ruido en las playas de Chipiona, que ahora, por su enfermedad, ya no puede visitar.</p><p>El debate también ha servido para recordar la importancia de la limpieza en las playas. Los comunicadores han hecho un llamamiento a la responsabilidad: "Por favor, recoja todas sus porqueritas
Miguel, conductor molesto: "No soporto los que se creen que el intermitente está incorporado en su mente y lo pueden dirigir"
14 ago 2026, 5:27 · 18 min
<p>El comunicador Alberto Herrera ha abierto los micrófonos de 'La Hora de los Fósforos' en 'Herrera en COPE' para abordar un tema que genera tensiones diarias: el comportamiento de la gente en la carretera. La participación de los oyentes ha revelado un amplio abanico de quejas, pero ha sido la de Miguel, un conductor profesional, la que ha puesto el foco en una de las omisiones más extendidas y peligrosas: el uso del intermitente.</p><p>Miguel ha expresado su hartazgo de forma contundente: “A mí lo que no soporto bajo ningún contexto es los que se creen que el intermitente viene incorporado y con tu mente lo pueden dirigir”. Este oyente, que pasa gran parte de su jornada en la carretera por trabajo, ha denunciado que esta mala práctica es visible “en carretera, en ciudad, en todas partes”, y no solo en maniobras sin importancia, sino en giros más o menos importantes. En el programa se ha recordado que no señalizar una maniobra está multado con 200 euros, y hacerlo sin la suficiente antelación puede acarrear una sanción de 80 euros.</p><p>El debate no solo ha implicado a los coches. La oyente Anabel ha puesto sobre la mesa su molestia como peatón con “la gente que va con el móvil por la calle sin mirar”. Su propuesta ha sido la creación de un “carril zombie” para quienes no apartan la vista de la pantalla. Por su parte, María José ha calificado de “horroroso” lo que está pasando con patinetes y bicicletas, exigiendo para sus usuarios un curso de formación en seguridad vial.</p><p>Esta última ha relatado una experiencia personal que ilustra el peligro. Mientras conducía de noche por una carretera en Denia, se encontró de frente con un usuario de patinete vestido de negro, que circulaba por el medio de la calzada mirando el móvil. “Le hago luces, no se mueve, al final tengo que dar al claxon”, ha explicado, añadiendo que la persona pasó a su lado “riéndose y enseñándome el teléfono móvil”.</p><p>La gravedad de la situación la ha resumido María José con una reflexión escalofriante: “Es que lo mato y él se queda sin vida, pero el problema de conciencia que me cree a mí es para toda la vida”. Su testimonio ha abierto el debate sobre si debería exigirse un carnet para estos vehículos, una idea que choca con la realidad de los niños que usan la bicicleta y la defensa del sentido común y la educación vial en los colegios como herramientas fundamentales.</p><p>Otros oyentes han compartido sus frustraciones al volante. Juan, desde Barcelona, se ha quejado de un comportamiento que le saca de quicio en sus largas horas en carretera: “Ese coche que llevas delante y que siempre lleva un cuarto ocupando el carril contrario, y que no hay manera de adelantarlo”. Ha señalado que esta situación se agrava en ciudades como la suya, donde los carriles son cada vez más estrechos y los coches más grandes.</p><p>Iván, que se ha identificado como motorista, ha enumerado tres quejas principales. La primera, el susto que se ha llevado en más de una ocasión con patinetes sin luz en las glorietas por la noche. La segunda, un clásico en las autovías de tres carriles: el conductor que circula por el carril del medio a baja velocidad. Finalmente, ha abordado la nueva normativa que permitirá a las motos adelantar por la derecha en atascos, mostrando su escepticismo sobre cuándo y dónde se instalarán las señales que lo autoricen.</p><p>La lista de agravios se ha completado con dos situaciones que apelan a la picaresca y la falta de civismo. Fernando ha mostrado su indignación con “la gente que se guarda un lugar para aparcar”, donde una persona se para en un hueco libre “como si fuera un cono” para reservarlo. Ha recordado que esta práctica está prohibida y que la solución pasa por llamar a la policía, aunque ha admitido que es una fuente de mucha tensión y peleas.</p><p>Finalmente, Beatriz ha expuesto su molestia con los peatones que, tras pulsar el botón del semáforo para cruzar, no esperan la señal verde y cruzan cuando les parece, deteniendo la circulación
Santiago González, tecnólogo de alimentos: "La carne de caza tiene fama de ser dura y tener mucho sabor pero si la cocinas bien es más nutritiva; contiene menos grasa, menos colesterol y más hierro"
6 ago 2026, 10:33 · 7 min
<p>El tecnólogo de alimentos Santiago González, de 32 años y conocido en redes sociales como 'San Tierno', ha defendido en el programa 'Herrera en COPE' la recuperación de la cocina lenta al fuego, los productos del huerto y la carne de caza. En una entrevista con la comunicadora Sofía Buera, el joven divulgador ha abogado por volver a las elaboraciones caseras y a los sabores tradicionales, una pasión que le llevó a mudarse a una aldea de apenas dos habitantes.</p><p>La vinculación de González con el campo viene de familia, pero su compromiso lo llevó a tomar una decisión radical a los 24 años. "Decidí aventurarme en lo que muchos llaman una locura, invertir todos mis ahorros en una casita en un pueblo de 2 habitantes", ha explicado en COPE, donde ahora vive junto a sus dos únicos vecinos.</p><p>Su primer recuerdo en la cocina se remonta a su infancia, "cuando tenía 7 u 8 años cocinando un pajarito frito en la lumbre". Sin embargo, ha señalado a su abuelo como su gran "instructor", una persona "muy de campo" que cocinaba con fuego en lo que él llamaba un "rancho", convirtiendo cualquier excusa en una oportunidad para una comida familiar o de amigos.</p><p>El legado de su abuelo no se limitó a la cocina, sino que también le enseñó la importancia de la recolección. "Me llevaba a coger setas, espárragos, criadillas, cangrejos, collejas, todo que te puedes imaginar y que se coma", ha recordado. Para González, era una forma de "cerrar todo el círculo": recolectar el producto y luego cocinarlo, algo que hoy se conoce como 'real fooding'.</p><p>González ha reivindicado la caza como una práctica sostenible y ha desmontado los mitos sobre su carne. Para sorprender a un comensal escéptico, propone unos "filetes empanados de lomo de ciervo" para demostrar que no es una carne "dura" o "brava". Su defensa se basa en su propio trabajo de fin de grado, donde analizó su calidad.</p><p>Las conclusiones de su estudio, que comparó en laboratorio la calidad nutricional del ciervo, gamo y corzo con la del ovino y caprino, fueron claras. "La carne de caza es una carne más nutritiva, porque tiene menor contenido en grasa, menor contenido en colesterol, más hierro y, por supuesto, es la alternativa más ecológica", ha sentenciado, lamentando que "mucha gente habla desde el desconocimiento".</p><p>El tecnólogo también ha resuelto una duda culinaria común, explicando el porqué de uno de sus vídeos más virales, con casi 14 millones de visualizaciones. La razón por la que el pollo debe cocinarse por completo, a diferencia de la ternera, es que "la carne de pollo es menos estable microbiológicamente que una carne de vacuno".</p><p>Según el experto, el pollo tiene más bacterias de origen por su composición. Además, el proceso de despiece en un animal pequeño es "menos limpio" y genera más contaminación, lo que, sumado a la manipulación del troceado, acorta su "vida útil del producto": una semana para el pollo, frente a "un mes o más" para la ternera.</p><p>A pesar de su defensa de la cocina elaborada, que "requiere tiempo", González es consciente de la realidad actual. "Estamos en un mundo en el que no tenemos tiempo", ha admitido, lo que lleva a muchos a optar por la comida a domicilio. Aun así, anima a la gente a cocinar, como la "fideuá de bogavante con huevos fritos" que él mismo preparó para ganarse la confianza de sus suegros.</p>
Laura Pato, arquitecta: "Lo más extraño que me he encontrado dentro de un piso fue en Coruña donde descubrí que había una cama dentro de un armario, si querías cerrabas la puerta o no"
4 ago 2026, 8:53 · 8 min
<p>La arquitecta Laura Pato ha convertido la denuncia de las atrocidades inmobiliarias en un fenómeno viral. Desde su cuenta de Instagram, donde analiza con humor las ofertas de supuestas viviendas, expone una realidad que para muchos es una odisea: encontrar un piso digno para vivir. En una entrevista en el programa 'Herrera en COPE' con la comunicadora Sofía Buera, Pato ha relatado algunos de los hallazgos más surrealistas que se ha encontrado en el mercado del alquiler español.</p><p>Consultada por lo más extraño que ha visto, la arquitecta no duda en señalar un caso concreto en su ciudad. "Lo más extraño fue un piso, aquí en Coruña, que no estaba supermal, pero tenía la cama dentro de un armario, como Doraemon", ha explicado. Según su relato, la cama estaba literalmente dentro del armario y se podía dormir con las puertas cerradas si se deseaba, una imagen que no tardó en generar comentarios en sus redes.</p><p>La propia comunicadora, Sofía Buera, compartió una experiencia personal similarmente desconcertante al visitar un piso para una posible reforma. Tras tocar una pared que separaba el salón del baño, notó que se movía. Al inspeccionarla, descubrió que no estaba anclada al techo: "era una pared como si hubieras una pared de Playmobil ahí, y la puedes cambiar de sitio", describió. El reformista aconsejó no tocarla mucho, pero la solución final fue tirarla y construir una nueva.</p><p>El proyecto de Laura Pato comenzó a raíz de su propia búsqueda de piso en A Coruña. Sin embargo, pronto descubrió que la situación era aún más grave en otras ciudades. "Empecé a recibir muchos comentarios que me decían, oye, eso no es nada comparado con lo que nos está pasando en Madrid", ha comentado. Fue entonces cuando decidió ampliar su radio de búsqueda y la cuenta derivó en el fenómeno que es hoy.</p><p>Entre las "atrocidades arquitectónicas" más comunes que ha encontrado, Pato destaca la ausencia de extracción de humos en las cocinas, una característica que, por desgracia, ya le parece "más normal". También ha denunciado la existencia de "pisos sin ninguna ventana", sótanos que probablemente fueron trasteros y que se alquilan como viviendas, y los llamados "palomares" o "fallados", antiguas guardillas donde "no cabe ni Jacob Elordi", en referencia al actor de 1,96 metros de altura.</p><p>A la arquitecta le preocupa que la sociedad pueda acostumbrarse a estas condiciones. "Da mucho miedo y a mí, sobre todo, me da miedo como que nos acostumbremos a esto", ha confesado. Pato utiliza el término "lujo" de forma irónica para referirse a elementos básicos como la ventilación natural, porque subraya que lo que se pide son "unas condiciones mínimas y por una cantidad de dinero justa", y no vivir gratis ni en pisos de 200 metros.</p><p>Aunque admite que es normal que la arquitectura se adapte a una sociedad con familias más pequeñas y, por tanto, a espacios menores, Pato traza una línea clara. "Los espacios que yo comparto en mi Instagram son espacios residuales y que no están pensados", afirma, y concluye que no cree que la gente pueda acostumbrarse a ellos porque "va acompañado de una pérdida de calidad de vida" evidente.</p><p>Más allá de los problemas estructurales, Laura Pato, que también es diseñadora gráfica y de moda, ha señalado algunas tendencias de interiorismo que le resultan espantosas. "Personalmente me pueden los vinilos estos que tienen textos, que ponen New York, London", ha admitido, calificándolos de un estilo "dosmilero" que le "toca más la patata personalmente".</p>
Miguel Ángel, de ebanista a conductor de autobús: "Estuve en el paro y ahora llevo 9 años con ello. Me encanta; me pongo la radio"
4 ago 2026, 5:51 · 17 min
<p>El comunicador Alberto Herrera ha abordado en Herrera en COPE uno de los fenómenos más comentados de la era digital: el funcionamiento de los algoritmos de las redes sociales. Durante la sección La Hora de los Fósforos, diversos oyentes han compartido sus divertidas y a veces inquietantes experiencias con la publicidad personalizada.</p><p>Uno de los testimonios más llamativos ha sido el de Juan, un oyente de 62 años que ha comenzado a consumir remolacha por sus propiedades vasodilatadoras. Desde ese momento, su teléfono no ha parado de mostrarle remedios caseros relacionados, lo que demuestra la rapidez con la que reaccionan estas herramientas. "En un mes ya empiezas a notar" los efectos en la circulación, ha asegurado el oyente sobre este alimento.</p><p>Durante la conversación con Juan, también se ha bromeado sobre la salud y la próxima visita del papa León XIV a España, en un ambiente distendido y lleno de humor. Los participantes han compartido risas sobre cómo estos temas tan diversos terminan mezclándose en las emisiones diarias.</p><p>Por su parte, Beatriz ha relatado que, tras cumplir 60 años, el algoritmo ha empezado a llenarle la pantalla con vídeos de bebés. Al expresarle a su hija su deseo de ser abuela, esta ha aparecido con un hámster para que se lo cuide durante las vacaciones, definiendo al animal como su nuevo nieto.</p><p>El caso de José Luis también ha despertado las risas en el estudio, ya que al planificar un viaje al sur de Francia solo recibe tours turísticos de Occitania. "Ya me he visto todo Occitania entero de los vídeos que he visto", ha comentado con humor, asegurando que ahora él mismo será el guía de su mujer.</p><p>La conversación ha derivado hacia otros destinos que se han viralizado recientemente, como Albania o Madeira, donde los viajeros han experimentado opiniones encontradas. Los colaboradores han recordado las dificultades para aterrizar en la isla portuguesa debido a las dimensiones de su pista.</p><p>La sospecha de que los teléfonos móviles escuchan las conversaciones privadas ha sido un tema recurrente entre los participantes. Ana ha confesado su indignación al recibir constantemente anuncios de Corega, un pegamento para dentaduras postizas, a pesar de conservar todos sus dientes naturales. "Me sentó muy mal", ha admitido la oyente, quien no comprende el origen de esta publicidad al no haber realizado búsquedas al respecto.</p><p>Ante esta situación, se ha recordado una anécdota familiar en la que una madre ha amenazado en broma a sus hijos con quitarles los dientes, lo que ha provocado que empiecen a aparecerles anuncios de pasta de dientes y pegamento dental. Este tipo de coincidencias refuerza la teoría de que los dispositivos móviles registran la voz de los usuarios.</p><p>Por otro lado, Manuel, un oyente jubilado, ha explicado que tras buscar información en internet para ayudar a su hijo a fortalecer los músculos en el gimnasio, su pantalla se ha inundado de imágenes de culturistas. Su propio hijo, al ver el contenido de su móvil, le ha gastado bromas sobre sus supuestas nuevas preferencias.</p><p>El testimonio de Daniel, un masajista profesional de Sevilla, ha aportado una perspectiva profesional sobre este fenómeno. El terapeuta suele dejar su teléfono cerca de la camilla, donde los clientes se desahogan y hablan de temas muy diversos. "El teléfono lo capta absolutamente todo", ha afirmado, explicando que luego le aparece publicidad de centros de mayores o incluso de sujetadores femeninos.</p><p>Esta situación obliga a Daniel a dar explicaciones complejas en su hogar debido a los extraños anuncios que recibe. "Son temas de los que ellos hablan porque se sienten cómodos", ha señalado el masajista sobre las confidencias de sus pacientes.</p><p>Finalmente, Josu, de 63 años, ha narrado cómo tras comentarle a su mujer que el deporte le hace crecer el pecho en lugar de bajar la barriga, ha empezado a recibir anuncios de cremas reductoras de senos masculinos. "Al día siguiente empez
"Vi a uno en un centro comercial con los mismos colores que mi marido. Le agarré de la mano y no era él. Cuando le miré, dije: 'perdón'. Y no me soltó"
27 jul 2026, 5:40 · 20 min
<p>El programa 'Herrera en COPE' ha vivido una mañana memorable en su sección 'La Hora de los Fósforos', donde el tema central eran las confusiones cotidianas. La participación de los oyentes ha desvelado un sinfín de anécdotas hilarantes, pero el testimonio de Mariluz ha destacado por encima del resto al narrar no una, sino dos equivocaciones mayúsculas en las que confundió a dos hombres distintos con su propio marido.</p><p>La primera de las historias de Mariluz ha ocurrido en un día de lluvia torrencial. Según ha relatado, vio un coche aparcado en la zona de carga y descarga de su oficina que era “del mismo color y el mismo modelo” que el de su marido. Con las prisas, no se lo pensó dos veces: “Salí corriendo, abrí la puerta de atrás, tiro el maletín, abro la puerta de adelante, cierro el paraguas, me meto, miro para atrás y veo a un señor mayor alucinado”.</p><p>Su reacción inmediata fue decirle al desconocido: “usted no es mi marido”. El hombre, que resultó ser el padre de una trabajadora del edificio, simplemente contestó que no. Tras el embarazoso momento, Marinú tuvo que disculparse, salir del vehículo completamente empapada y recuperar sus pertenencias del asiento trasero para volver al portal.</p><p>Pero la racha de confusiones no terminó ahí. En otra ocasión, mientras paseaba por un centro comercial viendo escaparates, su atención se fijó en un hombre que “llevaba la ropa de los mismos colores que mi marido”. Sin dudarlo, “le agarré la mano y fuimos como 3 o 4 minutos” mirando tiendas juntos. El hombre, perplejo, no dijo nada durante ese tiempo, hasta que la propia Marinú se dio cuenta del error.</p><p>El caso de Marinú ha abierto la veda a otras historias igual de sorprendentes. La oyente Mari Ángeles ha compartido dos de sus “cortesadas”, como ella misma las llama. En una de ellas, estuvo durante meses confundiendo en el gimnasio a un hombre llamado Jesús con un antiguo compañero de tenis llamado José Luis, llegando a hablar con él “muchísimo” sin que este le corrigiera hasta mucho tiempo después.</p><p>En otra anécdota memorable, Mari Ángeles ha explicado cómo durante la pandemia de COVID, fue al Carrefour y cogió dos carros de la compra pensando que era uno solo “con tapa”. No se percató del error hasta que llegó a la caja, después de haber hecho una compra para sus cinco hijos. La cajera fue quien le advirtió: “Señora, le dije, llévate 2 carros”, ante su total incredulidad.</p><p>Las equivocaciones han abarcado todos los ámbitos. El propio equipo de COPE, según ha contado Alberto Herrera, se subió a un tren con destino a Alicante cuando en realidad debían volver a Madrid desde Albacete, teniendo que viajar de pie junto a los baños. Por su parte, el oyente Andrés, pintor de profesión, se montó en una furgoneta blanca idéntica a la suya y estuvo a punto de arrancar hasta que se dio cuenta de que “estaba impecable”, a diferencia de la suya.</p><p>Más tensa fue la situación que ha vivido Jose, quien una noche entró junto a su padre en el quinto C de su antiguo edificio por error, en lugar de ir al sexto C de su nueva casa. Al abrir la puerta, se encontraron con el propietario, un guardia civil, apuntándoles con una pistola. Otro oyente, Joaquín, ha relatado cómo en un velatorio le dio un “palmetazo” en la espalda al obispo de la diócesis al confundirlo con un amigo, al que saludó con un efusivo “hombre, ¿qué haces, bandido?”.</p><p>La sección también ha recogido el caso del amigo de Leo, que al pedir una pizza y querer indicar que era alérgico a la cebolla, el corrector del móvil cambió la palabra por “adicto”, con el resultado de una pizza cubierta de cebolla. O la tía de Rafa, que en el desayuno de un hotel en Granada abofeteó a un niño que no era su sobrino por “guarro”, aunque la madre del pequeño le dio la razón.</p>
José Ángel, reformista aficionado: "Colgué un espejo con el taladro y, de repente, me duché. Atravesé una tubería de la pared contigua"
23 jul 2026, 9:10 · 22 min
<p>En la sección 'La Hora de los Fósforos' del programa 'Herrera en COPE', conducido por Sofía Buera, se han compartido este jueves numerosas historias de oyentes sobre chapuzas caseras que, pese a la buena intención, acabaron en desastre. El caso más llamativo ha sido el de José Ángel, un oyente de Valencia que terminó duchándose de imprevisto mientras intentaba colgar un espejo.</p><p>Según ha relatado él mismo, el suceso ocurrió poco después de comprar un piso nuevo. Con un niño pequeño en casa, José Ángel se dispuso a instalar un espejo en la entrada. "Con mi taladro, más chulo que nada, dije: 'mujer, esto lo hago yo sin problemas'", ha explicado. Sin embargo, la tarea se complicó. "Yo notaba que estaba cada vez más fuerte, tenía que hacer más fuerza, y digo, 'esto es imposible'", ha añadido.</p><p>Lejos de detenerse, aumentó la velocidad del taladro hasta que se produjo el desastre. "Llegó un momento que me duché, o sea, literalmente me duché, porque atravesé una tubería que del la pared contigua es un aseo", ha confesado. Ante el impresionante chorro de agua y su desconocimiento sobre las llaves de paso, optó por una solución drástica: "Corté la llave general".</p><p>La consecuencia fue que la familia estuvo "por lo menos, 2 o 3 días" sin agua corriente, esperando al fontanero. Durante ese tiempo, tuvieron que apañárselas con agua mineral para todo, incluso para preparar el biberón de su hijo. A pesar del caos, ha comentado con humor que su relación matrimonial sobrevivió al incidente, aunque tras una pausa que desató las risas en el estudio.</p><p>El de José Ángel no ha sido el único testimonio de un arreglo fallido. Israel, desde Madrid, ha contado cómo, durante la gran nevada de Filomena, salió con una motosierra para despejar árboles caídos en su urbanización y, sin querer, "arrancó los cables del teléfono", dejando a sus vecinos una semana sin conexión.</p><p>Por su parte, Isabel, de Salamanca, ha rememorado una anécdota de juventud en Madrid. Por correr a ver a Miguel Bosé en la tele, dejó una sartén en el fuego que llenó la cocina de humo. Al intentar arreglar el estropicio antes de que llegaran sus padres, acabó arrancando un mueble de cuajo, que se precipitó por la ventana "con cristales, azulejos y todo", un arreglo que, finalmente, salió mucho más caro.</p><p>La electricidad también ha sido protagonista de varias historias. Diego, residente en Mairena del Alcor (Sevilla), ha explicado cómo, haciendo sus "pinitos en la electricidad", taladró la pared para grapar un cable y atravesó a la habitación de sus hijas. Su mujer le ordenó que no tocara nada más y llamara a un albañil.</p><p>Un caso similar es el de Joaquín, en Extremadura, quien intentó cambiar un enchufe y creó un curioso cruce: "Cuando yo le daba al interruptor de encender el radiador, se encendía la luz, apagaba el radiador, se apagaba la luz". Su mujer le prohibió volver a tocar la instalación eléctrica para no quedarse "sin luz en casa".</p><p>Las buenas intenciones a veces también se pagan, como ha ilustrado el caso que ha compartido Arturo desde Sevilla: un amigo suyo, encargado de una finca, fue multado por la policía tras arreglar por su cuenta un carril público que estaba en mal estado para poder sacar sus productos.</p>
Juan, exmilitar destinado en León: "Todos los fines de semana bajaba a Madrid para estar con mi actual mujer; las carreteras no son las de ahora"
21 jul 2026, 9:25 · 21 min
<p>El programa 'Herrera en COPE', conducido por Alberto Herrera, ha explorado los mayores sacrificios que la gente está dispuesta a hacer por ver a alguien. La reciente celebración de la victoria de la selección española de fútbol, que congregó a más de 2 millones de personas en Madrid y requirió más de 300 intervenciones sanitarias por parte del Samur, ha sido el punto de partida para que los oyentes compartieran sus propias hazañas, demostrando que la pasión no entiende de límites.</p><p>Destacamos la historia de Juan, un exmilitar destinado en León. Este 'Fósforo' ha relatado cómo todos los fines de semana bajaba a Madrid para estar con su actual mujer. "Las carreteras no son las de ahora, tenía cierto sacrificio, pero ha merecido la pena", contaba respondiendo al tema del día en el 900.50.60.06.</p><p>Otro de los relatos ha sido la de Ana Mari, una oyente que ha relatado su viaje de 640 kilómetros desde Chiclana (Cádiz) hasta Madrid para celebrar la victoria en el Mundial. "Como España gane el mundial, me voy el lunes para Madrid", fue la promesa que se hizo a sí misma y que cumplió junto a su marido y su hijo. Tras dos horas de espera, la multitud era tal que solo pudieron ver a los jugadores a través de las pantallas. "Yo no he visto tanta gente en mi vida", ha asegurado.</p><p>El sacrificio de Ana Mary es solo uno de muchos. Pilar ha contado cómo, tras el fallecimiento de la reina Isabel II, cogió un avión a Londres con su hija para presentar sus respetos. Ambas soportaron 14 horas de cola para entrar en Westminster, una decisión motivada por la fascinación que sentían por su figura, en parte gracias a la serie 'The Crown'. "La figura de la reina Isabel nos atraía muchísimo", ha confesado Pilar.</p><p>Las colas también han marcado la vida profesional de algunos, como el comunicador Goyo, quien ha recordado su espera más larga: desde las 8 de la mañana hasta las 3 de la tarde para un casting de Jesús Hermida en 1989. Otros, en cambio, se han quedado con la miel en los labios, como un colaborador que, en su adolescencia, hizo horas de cola en Zaragoza para una firma de discos de la primera edición de 'Operación Triunfo' y se fue a casa con las manos vacías.</p><p>La afición taurina también ha generado grandes desplazamientos. Juan Manuel ha explicado que en 2012 dedicó sus vacaciones a seguir al diestro José Tomás, asistiendo a sus tres únicas corridas de ese año en Badajoz, Huelva y Nimes (Francia). Para él, no fue un sacrificio, sino un "gustazo" a pesar de los kilómetros y el coste. "Fueron mis vacaciones ese año", ha afirmado.</p><p>En el plano musical, Manuel, de Daimiel (Ciudad Real), ha compartido su odisea para que su hijo viera a Quevedo. Al estar todas las entradas agotadas en un radio de 300 kilómetros, la única opción fue La Coruña. El viaje se convirtió en unas vacaciones familiares con abuelos incluidos, donde las entradas superaron los 100 euros cada una. "Lo mejor de todo, la cara de los muchachos que estaban viendo a Quevedo, aquello estaba abarrotado, pero claro, éramos padres con niños", ha bromeado.</p><p>El amor ha sido otro gran catalizador de sacrificios. Isabel ha rememorado un viaje de 1.000 kilómetros en autobús en los años 70 para ver a su novio en Pamplona. Por su parte, Juan ha contado cómo, siendo militar en León, conducía cada fin de semana su R5 sin aire acondicionado hasta Madrid para estar con su novia, hoy su esposa.</p><p>Una de las historias más conmovedoras ha sido la de Joaquín, una persona ciega que pasó una noche de invierno en vela, desde las 11:30 de la noche hasta las 7 de la mañana, para inscribir a su hija en un cursillo de tenis con pocas plazas. La paradoja, según ha relatado, es que "luego no quería ir la niña", ya que la idea había sido de su madre.</p><p>Finalmente, Ángeles ha compartido cómo hace 40 años hizo cola desde las 4 de la madrugada hasta casi las 2 del mediodía para conseguir un abono en la plaza de toros de Las Ventas, el cual todavía conserva. Todas estas his
Deja una nota en un coche accidentado y, décadas después, descubre de la forma más surrealista que el conductor era su marido actual
16 jul 2026, 9:08 · 22 min
<p>El programa 'Herrera en COPE', en su sección 'La Hora de los Fósforos' conducida por Alberto Herrera, ha sido el escenario de una de esas historias que desafían al azar. La premisa era clara: compartir con la audiencia casualidades asombrosas y encuentros predestinados. Entre las numerosas llamadas, la de una oyente llamada Adelaida ha dejado perplejos a todos al narrar cómo una simple nota en el parabrisas de un coche la conectó con su futuro marido más de una década antes de conocerse.</p><p>La historia de Adelaida se remonta a principios de los años 90. Según ha contado, ella y su futuro marido eran ambos de Pozuelo, pero no se conocían. Un día, mientras tomaba el aperitivo en la calle Princesa de Madrid con un antiguo novio, presenció cómo un coche golpeaba a otro mal aparcado y se daba a la fuga. Movida por la indignación, decidió actuar. “Como decía mi madre, soy el abogado de las causas pobres”, ha explicado. En una tarjeta de su entonces novio, anotó la matrícula del vehículo infractor y un mensaje: “He visto quién te ha dado el golpe en el coche. Llámame y hablamos”.</p><p>Adelaida dejó la nota en el coche dañado, con los datos de contacto de su exnovio en el reverso, y nunca más supo del asunto. El tiempo pasó, y no fue hasta el año 2000 cuando conoció al que hoy es su marido. Tres años después, en 2003 y ya embarazada, mientras ordenaba un cajón encontró unos papeles y una nota. “Ay, qué mono, ¿no? Mi marido, que guarda mis notitas”, pensó inicialmente. Sin embargo, al darle la vuelta, reconoció su propia letra y el mensaje que había escrito 12 años atrás. El destinatario de aquella nota era, sin que ninguno de los dos lo supiera, su actual esposo.</p><p>La revelación la dejó en shock. “Me puse a saltar como si estuviera poseída por el salón”, ha recordado entre risas. Inmediatamente llamó a su marido, que en ese momento estaba en el local de copas que regentaban, para contarle el increíble descubrimiento. “Fui yo, fui yo 10 años antes, ya sabía que esto iba a pasar y que acabaríamos juntos”, le gritó emocionada por teléfono. Para Adelaida, una persona “muy creyente”, la explicación es clara: “Dios mío, es que nos pusiste sin saberlo, y no nos conocimos hasta 12 años después”.</p><p>El relato de Adelaida ha sido el plato fuerte, pero no el único. La sección se ha llenado de otras historias de coincidencias compartidas por los oyentes. José, funcionario de un juzgado de Málaga, ha contado cómo durante una prueba de drogas a un paquete interceptado, descubrió que la dirección de destino era la casa exacta donde él mismo nació y vivió hasta los 13 años.</p><p>Por su parte, Eva, de Sevilla, ha emocionado a la audiencia con su vivencia en el Camino de Santiago. Tras una ruptura, se encontró en la Catedral de Santiago rezando en voz alta. Una chica a su lado, de Córdoba, le preguntó por su origen y, al hablar de una amiga de un pueblo cordobés llamada María José a la que no pudo visitar antes de que falleciera, la desconocida le reveló: “Era mi hermana”.</p><p>La historia de Begoña, organista y pianista, también parece sacada de un guion. Fue llamada para tocar en un bautizo en sustitución del organista habitual, que había sufrido un ictus. Años después, descubrió que todos los protagonistas de aquel día formaban su nueva familia. “Esa señora es mi actual suegra, la muchacha que está al lado es mi cuñada [...] la del carrito de bebé, mi sobrina [...] y el de la pirueta, que era su hermano, que es mi marido”, ha relatado. Al mirar atrás, Begoña se maravilla: “Pero si era mi suegra, mi cuñada, mi sobrina y el que iba a ser mi futuro marido”.</p><p>El programa también ha servido para que otros oyentes como Santiago o Francisco compartieran sus propias casualidades, desde encontrarse con el bebé que nació en la cuna de al lado en el hospital, hasta cómo una multa de tráfico llevó a uno de ellos a conocer a su mujer. Todas estas historias se han entrelazado en una mañana donde la actualidad, marcada por el aval del TJUE a l
Sergio va a la mili y al pasar lista su superior "dice Fernando Mira Payá. Pensábamos que le estaba echando la bronca el teniente. Pero no"
15 jul 2026, 9:05 · 21 min
<p>El programa 'Herrera en COPE', en su sección 'La Hora de los Fósforos' conducida por Alberto Herrera, ha abierto los micrófonos a los oyentes para compartir las historias más curiosas y surrealistas sobre nombres y apellidos. Entre la multitud de anécdotas, ha destacado la de Sergio, un oyente que ha relatado una situación vivida durante el servicio militar que provocó una gran confusión entre los reclutas.</p><p>Sergio ha contado cómo, durante el primer día en la mili, todos los jóvenes estaban "pipiolos" y un teniente comenzó a pasar lista. En un momento dado, el oficial exclamó: "Fernando Mira Payá". Según el relato de Sergio, la reacción inicial de los presentes fue de desconcierto. "Nosotros pensábamos que le estaba echando una bronca el teniente", ha explicado el oyente.</p><p>Sin embargo, la realidad era mucho más simple y, a la vez, más sorprendente. No se trataba de una reprimenda ni de una orden, sino del nombre completo de uno de los reclutas. "No, no, ese se apellidaba así, Fernando Mira Payá", ha aclarado Sergio, desatando las risas en el estudio. Una anécdota que demuestra cómo un apellido puede dar lugar a situaciones verdaderamente cómicas e inesperadas.</p><p>El testimonio de Sergio ha sido uno de los muchos que han ilustrado la temática del programa. Otro oyente, también llamado Sergio, ha compartido la particularidad de su apellido: De Huelva. Ha explicado que sus sobrinos llevan la combinación "Guerrero De Huelva" y que el apellido está en riesgo de desaparecer en su familia, ya que solo queda un varón por generación para continuar el linaje.</p><p>Las historias de los oyentes han cubierto un amplio abanico de situaciones. Isabel Guapo Tejero ha recordado las bromas de un profesor en el colegio que, al oír su apellido, le respondía: "sí, sí, vale, soy guapo, pero, por favor, dime tu apellido". Por su parte, Juan Carlos Rey, de 73 años, ha comentado la "guasa" que genera su nombre en lugares como el médico, donde la gente "mira muy extraña" cuando le llaman.</p><p>Algunos nombres han causado problemas más serios. Juan Antonio ha contado el caso de su primo, Salvador Franco Carrillo, quien a principios de la democracia fue expulsado de clase porque el director pensó que mentía sobre su nombre. De manera similar, Carmen Loro ha mencionado a un compañero llamado Francisco Franco que, con el tiempo, decidió alternar sus apellidos.</p><p>También han surgido combinaciones extremadamente geográficas, como la que ha compartido Enrique, un conductor que recogió a un cliente llamado León Valencia Valladolid. Al preguntarle por la curiosa elección, el hombre bromeó: "No soy yo el hombre si querría que me diera la vuelta a Puerto España".</p><p>Los colaboradores del programa también han aportado sus propias experiencias. Goyo González ha recordado a una compañera de su mujer apellidada Conejo Florido y cómo su propio urólogo, de apellido Poyatos, eligió su especialidad por el "marketing" que le proporcionaba su nombre. Tony Martínez ha añadido la historia de unos vecinos Conejo de la Granja cuyos primos eran Conejo del Monte, y José Antonio Naranjo ha revelado que sus hijos se apellidan Naranjo Blanco.</p><p>Las aulas han sido un escenario recurrente de estas historias. María Isabel Rodríguez, de Zamora, ha recordado a dos compañeras de carrera con nombres singulares: Ana Jesús Niño Cabezón y Ana Amor Chico. Por otro lado, Luis ha rememorado a su maestro de los años 60, "don Segundo Toro de la Tarde", un nombre que ha calificado de "fantasía estupenda".</p>
Amor, de Valladolid: "Me tachan de gafe porque vi el primer partido de la Selección en el Mundial de 2010 y perdimos; no he vuelto a ver uno"
14 jul 2026, 9:06 · 23 min
<p>Ante los partidos importantes de la Selección Española, la tensión lleva a muchos aficionados a aferrarse a todo tipo de supersticiones y rituales con la esperanza de atraer la buena suerte. En la sección 'La Hora de los Fósforos' del programa 'Herrera en COPE', colaboradores y oyentes han compartido sus manías más sorprendentes, demostrando que la fe en la victoria va mucho más allá del campo de juego.</p><p>Las camisetas son un elemento central en muchos de estos ritos. Vicente, un oyente de Alicante, confiesa que su ritual consiste en juntarse con los mismos amigos y usar la misma camiseta de España, sin lavarla, desde el primer día del mundial. "Ya empieza esto a oler peligroso", admite, sobre todo con las olas de calor. La camiseta, además, lleva el nombre de Carvajal, lo que genera bromas en el bar.</p><p>En la misma línea, un colaborador del programa recordó haber llevado el mismo jersey de cuello vuelto durante una racha de victorias del Athletic Club, incluso en mayo y bajo el sol. Por su parte, Mariano, otro oyente, mantiene un ritual transoceánico: antes de cada partido, consulta con su hija, que está en Estados Unidos, cuál de sus tres camisetas de La Roja debe ponerse, enviando fotos y vídeos para tomar la decisión.</p><p>En el extremo opuesto se encuentra Raúl, jefe de cocina, cuyo ritual es precisamente no ponerse la camiseta de España hasta que el partido haya terminado con victoria. "La tengo colgada en la percha, y paso a paso", explica. Su vínculo con la selección es especial, ya que su hija nació el mismo día que España ganó el Mundial de 2010, y su mujer sufría contracciones con cada partido.</p><p>Hay quienes se consideran un amuleto de mala suerte o 'gafe'. Es el caso de Amor, una oyente de Valladolid. Desde que vio el primer partido de 2010 y España perdió, no ha vuelto a ver uno. En la final de aquel año, mientras sus amigos estaban en la Plaza Mayor, ella se sentó sola en un banco de la aledaña Plaza Santa Ana. Su fama la persigue, y ahora su propia hija le ha pedido: "mamá, hoy no veas el partido".</p><p>Por el contrario, la esposa de Antonio se ha convertido en un talismán inesperado. Según relata el oyente, en los últimos partidos, su mujer fue a ducharse y, casualmente, Mikel Merino marcó un gol en ambas ocasiones. La familia ha tomado nota y ahora tienen una nueva estrategia: "Mamá, cuando no te digamos, te metes a la ducha, no antes".</p><p>La gastronomía también juega un papel. Puri, de Extremadura, ha hecho famosa su "bandera española", una receta que heredó de su madre. Se trata de una bechamel con jamón y clara de huevo, decorada con una franja de yema en el centro y puré de tomate casero en los lados. Desde que la hizo en 2010, se ha convertido en un plato obligatorio en su casa cada vez que juega La Roja.</p><p>Otros rituales son más sociales. María Ángeles, de Toledo, cuenta que su grupo de amigos tiene la costumbre de ver el partido en la terraza de uno de ellos, que prepara unas cervezas "extremadamente frías". Ella, por su parte, contribuye con unos callitos caseros que tienen gran fama. "Nos preparamos, aunque haga mucha calor, unos callitos que los hago yo, que me salen estupendos", afirma.</p><p>La celebración también se planifica. Francisco Javier Sierra, desde Mallorca, viste su moto con banderas de España. "Cada vez, conforme vamos ganando, pongo una bandera más grande", explica. Para ello, utiliza un ingenioso sistema con un tubo y varillas de metal del 6 y del 8 para asegurar que no se caigan.</p><p>Las reacciones más viscerales también forman parte del imaginario colectivo. La colaboradora María José Navarro admite que no puede estarse quieta y entra y sale de la habitación, mientras que Enrique, desde Sierra Navarra, recuerda haberse cargado una televisión "con culo" por la emoción de un gol. Unas manías que, aunque irracionales, demuestran la pasión con la que se vive el fútbol en España.</p>
El incidente de Álvaro antes de ir a una boda: "Mi mujer me miró: sentí caer los pelos del bigote en la mano y me dijo: '¿qué has hecho?'"
13 jul 2026, 9:18 · 25 min
<p>Un [despiste mayúsculo] mientras se afeitaba ha estado a punto de costarle a Álvaro, un oyente de 'Herrera en COPE', su asistencia a la boda de una amiga. El protagonista de esta historia, compartida en el programa de Alberto Herrera, ha relatado en la sección 'La Hora de los Fósforos' cómo un error con la maquinilla le llevó a una situación límite y a una solución de lo más creativa.</p><p>El incidente ocurrió el pasado sábado, mientras Álvaro se recortaba la barba. Según ha contado, una conversación con su mujer le distrajo, con la mala fortuna de que movió mal la maquinilla: "Me cargué medio bigote, me llevé medio bigote". Su primera reacción fue de pánico: "No voy a la boda, no voy a la boda", le dijo a su mujer. Álvaro, que lleva 20 años con barba, ha confesado que sin ella se ve "peor todavía".</p><p>Ante la negativa a afeitarse por completo, y con la risa de su familia como telón de fondo, encontró una solución de emergencia. "Cogí un lápiz de eso de los ojos de las mujeres, me lo maquillé un poquito", ha explicado. A pesar del improvisado maquillaje, los invitados notaron que algo era diferente. "Me miraban a la cara, ¿qué te has hecho? ¿Te has quitado el bigote, la barba?", le preguntaban.</p><p>El caso de Álvaro no ha sido el único desastre estético compartido por los oyentes. Mercedes ha narrado cómo los zapatos que guardaba para ocasiones especiales se desintegraron el día de la boda de su hermano. Tras un intento fallido de arreglo con una grapadora de carpintería, acabó subiendo al altar descalza. "Se me parten los 2 zapatos, y yo veía la escalera como la de la película de Rocky", ha recordado.</p><p>Los zapatos también le jugaron una mala pasada a María José Navarro, quien perdió los suyos al subir al escenario del Teatro Circo de Albacete para dar el pregón de la Semana Santa. "De los nervios se me hicieron los pies pequeños", ha comentado la colaboradora de 'Herrera en COPE'. Por su parte, Pilar (una Fósfora) descubrió en su propia boda que su vestido tenía un descosido de 15 centímetros que dejaba ver su ropa interior, decidiendo finalmente bailar el vals "normalmente y pasara lo que pasara".</p><p>Más bochornoso fue el momento vivido por José Luis y su mujer en el santuario de Nuestra Señora de la Cabeza. El cancán del vestido de ella se le cayó a los pies tras la ceremonia. Al intentar arreglarlo en un rincón de la iglesia, fueron sorprendidos por el sacerdote en una postura que se prestaba a malentendidos. "El hombre se nos quedó mirando, bajó la mirada y se lió a apagar las velas", ha relatado entre risas.</p><p>Los problemas con el pelo también han sido protagonistas. Isabel ha rememorado cómo en los años 70 perdió su peluca en los coches de choque durante las fiestas de su pueblo en Badajoz, para vergüenza de su marido y regocijo de sus paisanos. Otro oyente, Norberto, casi pierde un trabajo por un cambio de look: se cortó su larga melena tras una entrevista y al día siguiente no le reconocían. "Es que no te conocíamos, con el pelo así, tan cortito", le dijeron.</p><p>La comunicadora del programa también ha recordado el caso de un hombre al que un camarero le arrancó el peluquín accidentalmente con los botones de la manga, o el de Marisa, que salió a la calle con un zapato de tacón negro y otro bajo de color corinto sin darse cuenta. Estos desastres, aunque bochornosos en el momento, se convierten con el tiempo en anécdotas divertidas que demuestran que, ante un imprevisto, lo mejor es tomárselo con humor.</p>
María José, vecina de Valverde de Llerena (Badajoz): "Usamos la palabra 'pispendo' cuando un bebé reacciona a cosas bonitas que le dices"
13 jul 2026, 5:59 · 16 min
<p>El programa Herrera en COPE, conducido por el comunicador Alberto Herrera, ha vivido un momento especial en su sección 'La Hora de los Fósforos'. Una oyente de Badajoz ha rescatado del olvido una palabra local, 'pispendo', dando pie a un fascinante recorrido por la diversidad léxica de España gracias a las llamadas de la audiencia.</p><p>La protagonista ha sido María José, una oyente originaria de Valverde de Llerena (Badajoz) que, a pesar de llevar 21 años en Madrid, reivindica su acento. Según ha explicado, 'pispendo' es un adjetivo que se usa en su pueblo para describir la reacción de un bebé cuando se le dicen cosas y sonríe o balbucea: “En vez de decir, qué precioso, qué guapo, qué qué pipendo”.</p><p>A raíz de la intervención de María José, otros oyentes se han animado a compartir sus localismos. Desde Barcelona, Antonio ha recordado la palabra 'escamondado', de origen sevillano y sinónimo de impoluto, que su tía usaba para describir algo que estaba muy limpio: “Me fui a asomar a una ventana y me di con el cristal. Y me dijo mi tía, ¿qué hace? Que está escamondado”.</p><p>José, de Plasencia, ha aportado el término 'petrina' para referirse a la cremallera del pantalón, popularizando la frase: “Niño, súbete la petrina”. Por su parte, Félix, de Cevico de la Torre (Palencia), ha explicado que en su zona usan 'chiguitos' en lugar de 'chiquitos' para hablar de los niños, mientras que Ángel, de Extremadura, ha introducido 'agila', una forma local de decir “vete de aquí”.</p><p>La lista ha continuado con Jorge, de Elche, que ha presentado 'leja' (estantería) y 'companaje' (embutido). Desde Toledo, Ismael ha hablado de 'embolocar', el verbo que describe cuando un balón se cuela en un corral o un tejado, un término que en otros lugares como Madrid se conoce como 'embarcar'.</p><p>El espacio radiofónico también ha servido para recordar jerga y antiguos insultos que han caído en desuso. Nacho, desde Madrid, ha mencionado 'mindundi', popular en los 80 y 90, así como 'teki' para referirse al taxi. Otros colaboradores han añadido a la lista términos como 'cenutrio', 'acémila', 'tarambana', 'fantoche' o 'guarnio', que significa estar muy cansado.</p><p>La sección también ha tenido momentos emotivos, como la llamada de Eduardo, un oyente madrileño residente en Murcia. Además de compartir palabras murcianas como 'calle salón' (calle peatonal) o 'picozquina' (curiosidad), ha contado que se recupera favorablemente de un infarto que sufrió hace tres meses, y ha agradecido la atención del doctor Avellán, quien le practicó el cateterismo.</p><p>El desfile de palabras ha demostrado la inmensa riqueza del castellano y su capacidad para adaptarse a cada rincón del país. Desde el 'pispendo' extremeño hasta el 'embolocar' toledano, 'La Hora de los Fósforos' se ha convertido en un homenaje a esas expresiones que dotan de identidad a sus hablantes.</p>
Pepe, vecino de Sevilla: "Me encontré en una calle un confesionario maravilloso y dije que esa oportunidad no la podía dejar pasar"
10 jul 2026, 8:45 · 18 min
<p>La sección 'Lo mejor de la Hora de los Fósforos' del programa 'Herrera en COPE', conducido por el comunicador Alberto Herrera, ha vuelto a ser el escenario de historias insólitas contadas por los oyentes. En esta ocasión, la pregunta era qué es lo más sorprendente que se han encontrado en la basura, y el testimonio de Pepe, un oyente de Sevilla, ha superado todas las expectativas.</p><p>Este oyente sevillano, residente del casco antiguo, tiene por costumbre salir a pasear por la noche con su perro por las zonas céntricas de la ciudad, como los alrededores de la catedral. Durante sus paseos, se ha convertido en un experto recogedor de tesoros urbanos. Entre sus hallazgos se cuentan tres consolas doradas, una lámpara de araña para el salón y hasta un cabecero de cama tallado que se llevó a casa vestido de traje y corbata.</p><p>Pero el descubrimiento más asombroso de Pepe llegó una noche cuando, en una céntrica calle de Sevilla, se topó con lo que parecía un armario. Al acercarse, comprobó que se trataba de un confesionario de madera en perfecto estado. Sin dudarlo, decidió que no podía dejarlo allí.</p><p>La logística para rescatar el mueble fue toda una aventura. Pepe llamó a un amigo, al que describe como "tan loco como yo", para que le ayudara. La imagen que relató en antena fue surrealista: "en pleno centro de Sevilla, a las 11 de la noche, para que nadie se llevara el, yo sentado en el confesionario esperando", explicó. Finalmente, lograron montar la pieza en la baca de un coche para transportarla.</p><p>Aunque su casa es grande, el confesionario no cabía, por lo que Pepe decidió donarlo. Hoy, la pieza se encuentra en la iglesia de Santa Marina, en Sevilla. Para él, fue "una experiencia increíble", según sus propias palabras.</p><p>Pepe también compartió su teoría sobre por qué encuentra tantos objetos de valor. Según él, septiembre es el mejor mes porque "las mujeres vienen con ganas de cambio" tras las vacaciones y se deshacen de muchas cosas. Ha llegado a encontrar imágenes religiosas como un San Antonio y una Virgen del Carmen en contenedores.</p><p>Su afición le ha llevado a acumular tantos objetos que ya casi no le caben en casa, donde tiene un patio para almacenar sus hallazgos. "Todo lo que tengo es bueno", asegura, lamentando que "hoy en día, la gente no le dan valor a a nada".</p><p>La historia de Pepe fue la más destacada, pero otros oyentes también compartieron anécdotas sorprendentes. Benjamín narró cómo, para quedar bien con su suegra, se comió una magdalena con el papel incluido. Por su parte, Adrián contó que ganó un concurso al "más feo de la discoteca", cuyo premio fue una lavadora, y que su mujer ahora le anima a presentarse a otros.</p><p>El programa también recogió el testimonio de Raúl, un gaditano en Córdoba a quien en su lupita de Instagram solo le aparecen vídeos de pescadores filipinos capturando cangrejos y langostinos gigantes, a pesar de ser alérgico al marisco. La ronda de llamadas la cerró Manuel, quien sufrió un percance doméstico justo al entrar en directo: se le pegaron los dedos con superglue mientras intentaba arreglar un jarrón roto, impidiéndole contar su historia con normalidad.</p>
Lola, profesora de costura: "Nos dieron un Récord Guiness cosiendo 700 personas; Hicimos un tapiz grande en apoyo a la Catedral de Jaén"
9 jul 2026, 9:57 · 14 min
<p>El programa 'Herrera en COPE', en su sección 'La Hora de los Fósforos', ha servido de altavoz para las historias más insólitas de sus oyentes. Bajo la premisa de contar competiciones, concursos o retos extremos, el comunicador Alberto Herrera ha conversado con Lola, una oyente de Jaén, que ha relatado cómo la ciudad consiguió un Récord Guinness gracias a la costura.</p><p>Lola, que pertenece a una asociación de costura desde hace 16 años, tuvo la idea de unir fuerzas con otra agrupación para lograr una hazaña histórica. El objetivo era apoyar la candidatura de la Catedral de Jaén a Patrimonio de la Humanidad. "¿Y por qué no hacemos nosotros un récord Guinness cosiendo en apoyo a la catedral?", se preguntó en su momento.</p><p>El reto no era menor. Según explica Lola, tras contactar con la organización de los récords Guinness, les informaron de que existía una marca previa de un colegio de México, con 250 personas bordando un tapiz. La respuesta de los jienenses fue contundente: "Esto nosotros lo superamos". Y así fue, ya que lograron reunir a casi 700 personas.</p><p>El evento se celebró en la emblemática plaza de Santa María, donde se dispusieron mesas para diez personas cada una. La gente cosía con tanto entusiasmo que la jornada se alargó. "Claro que nos dieron el récord Guinness, lo tenemos en Jaén", afirma con orgullo Lola, quien recuerda que el titular del periódico local fue 'Jaén lo borda'. "Y lo bordamos", apostilla. La hazaña les valió aparecer en todos los telediarios de España.</p><p>La de Lola no fue la única historia sorprendente. Toñi ha contado desde Arcos de la Frontera en qué consistía 'la cagá de la vaca', un peculiar sorteo organizado por el equipo de fútbol local para recaudar fondos. El juego consistía en soltar a una vaca en una explanada dividida en parcelas y el dueño de la parcela donde el animal defecaba se llevaba un jamón.</p><p>Otro oyente, Alejandro, ha compartido su experiencia de hace unos años, cuando se vio envuelto en una persecución con su moto de agua de 270 caballos. Un helicóptero de TV3 le "provocó" y acabó protagonizando una carrera desde Arenys de Mar hasta Mataró. Más tarde descubrió que había sido grabado para la cabecera de la serie 'La riera', apareciendo en televisión durante un año sin saberlo y sin reclamar derechos de imagen.</p><p>Por su parte, Elizabeth ha recordado una competición en una fiesta de amigos que consistía en ver quién orinaba más lejos. La clave de la victoria para las mujeres fue una regla que ella misma impuso al ver que su competidor se preparaba: "Hemos dicho sin manito". La norma provocó que el hombre no pudiera dirigir el chorro y se mojara, dando el triunfo a las mujeres.</p><p>Desde León, Julio ha descrito la 'Birralón', una carrera celebrada en Carucedo y organizada por una marca de cerveza artesanal. Los participantes debían correr 2 kilómetros y parar cada 200 metros para beber un tercio de cerveza. "Al cuarto tercio ya veías a la gente corriendo un poquito ya", ha comentado entre risas.</p><p>El programa también ha servido para mencionar otros retos virales, como los del 'influencer' Álvaro Sanz, conocido por sus retos de comida extremos en directo, donde es capaz de comerse un pulpo crudo o una planta de aloe vera, mostrando la diversidad de desafíos que la gente es capaz de afrontar.</p>
Los niños que han nacido en este mes tienen el doble de posibilidades de ser futbolista profesional porque tienen más fuerza física que sus coetáneos
9 jul 2026, 9:56 · 12 min
<p>Los niños nacidos en el mes de enero tienen el doble de posibilidades de convertirse en futbolistas profesionales que aquellos que nacieron en diciembre. Esta es la sorprendente conclusión que ha expuesto el comunicador Alberto Herrera en el programa 'Herrera en COPE', destacando un factor que va más allá del talento o el esfuerzo. Según ha explicado, al analizar la fecha de nacimiento de los futbolistas profesionales, se observa una "absurda mayoría" de jugadores nacidos durante el primer trimestre del año.</p><p>La explicación no es casualidad, sino que reside en el desarrollo físico. A edades tempranas, como los 12 años, la diferencia entre un niño que acaba de cumplirlos y otro que tiene seis meses más es "notable". Herrera ha señalado que "esos niños que han nacido en enero suelen tener más fuerza física, por lo tanto, más capacidades". Esto provoca que los ojeadores tiendan a seleccionarlos, dejando fuera a otros jóvenes que, con el tiempo, podrían haber alcanzado el mismo nivel.</p><p>Para profundizar en la relación entre las matemáticas y el fútbol, Herrera ha contado con la intervención de Javier Gironza, estudiante de Matemáticas y Estadística y divulgador en redes sociales. Gironza ha ofrecido una perspectiva única sobre por qué figuras como Leo Messi son excepcionales. Según el experto, desde un punto de vista puramente estadístico, "Messi no debería existir" debido a su rendimiento fuera de toda norma.</p><p>Gironza ha detallado que, si se analiza la distribución de goles y asistencias por 90 minutos, "la media de los mejores jugadores profesionales es 0.35", mientras que "Messi está en 1.1", lo que significa que se encuentra a "seis desviaciones de la media", una cifra extraordinariamente alta. Para ilustrar esta rareza, ha afirmado que "el 2º está más cerca del 10º que el Messi del 2º".</p><p>El estudiante ha ofrecido una analogía para comprender la magnitud de este dato: la probabilidad de encontrar a alguien con el rendimiento de Messi sería "equivalente a tirar 29 veces una moneda y que saliese cara las 29 veces seguidas". En otra comparación, ha sugerido que de 570 millones de hijos, solo uno podría salir con esas capacidades.</p><p>La conversación también ha abordado otras curiosidades, como la "paradoja del cumpleaños". Gironza ha explicado que en un grupo de solo 20 personas, la probabilidad de que dos cumplan años el mismo día es de casi el 50%, un hecho que desafía la intuición. Respecto a la predicción de resultados en un Mundial, ha revelado que se usan complejas "simulaciones de Montecarlo", ya que el número de combinaciones posibles es "muy similar al número de átomos que tiene el universo".</p><p>Estos modelos predictivos introducen variables como los goles esperados, el PIB per cápita del país, la situación política o las lesiones. Tras ejecutar la simulación miles de veces, se obtienen probabilidades. Para el Mundial actual, los datos arrojaban que "Francia tendría un 27%, España un 21%, y Bélgica un 3.6%" de posibilidades de ganar.</p><p>A pesar de los modelos, Gironza ha recordado que "el fútbol es el deporte donde menos veces gana el favorito". La razón principal es la falta de datos en ciertos escenarios. "Si no tenemos datos de cómo juega Cabo Verde en mundiales, Cabo Verde, probablemente, nos sorprenda", ha comentado. Además, existen factores impredecibles como una expulsión o una decisión arbitral que ningún modelo puede anticipar.</p><p>Finalmente, preguntado por su preferencia entre Messi y Cristiano, Gironza se ha decantado por el argentino: "Futbolísticamente me quedo evidentemente con Messi, pero quizás me gusta más la imagen de disciplina y trabajo personal que tiene Cristiano". Aunque ha admitido que, por talento, "Messi le arrasa", ha reconocido el mérito del portugués.</p>
